Generador de archivos de prueba
¿Necesitas un JPG de 5 MB o un PDF de 100 KB para probar un límite de subida? Elige un tamaño y una extensión y descárgalo al instante: se genera localmente en tu navegador, no se sube nada a ningún sitio.
Lo que obtienes
Archivos reales y válidos, no solo relleno con el nombre correcto.
Estructuralmente válidos. Se abren en cualquier lector de PDF, se descomprimen sin problemas o se renderizan como un GIF real, rellenados hasta tu tamaño exacto.
Una imagen real y diminuta, rellenada hasta el tamaño usando mecanismos estándar de comentarios/bloques que cualquier visor de imágenes ya sabe ignorar.
Texto de relleno legible, bytes aleatorios o todo en ceros: tú eliges, con el número exacto de bytes.
Todo lo que supera unos pocos cientos de bytes alcanza tu tamaño exacto. Un puñado de formatos (PDF, GIF, JPG, PNG, ZIP) tienen un mínimo estructural inevitable, pero pequeño. La herramienta siempre te muestra el tamaño real generado, no solo lo que pediste.
Cómo funciona
Cada formato se construye byte a byte según su especificación, con el relleno escondido en los lugares que los analizadores están obligados a saltarse. El PDF es un documento real de cinco objetos cuya tabla de referencias cruzadas indica el desplazamiento exacto en bytes de cada objeto, rellenado mediante una línea de comentario sobredimensionada; el ZIP es un archivo genuino con cabecera local, directorio central y registro final alrededor de una entrada rellena de ceros, incluyendo una suma de comprobación CRC-32 real calculada sobre el contenido, lo cual importa porque las herramientas de descompresión verifican esa suma y rechazan los falsos.
Las imágenes reciben el mismo trato: el GIF crece mediante sub-bloques de extensión de comentario de hasta 255 bytes cada uno, el JPEG mediante segmentos COM limitados a 64 KB cada uno, y el PNG mediante un chunk auxiliar personalizado insertado antes de IEND, con su propio CRC-32, y con la primera letra de su tipo en minúscula para que los decodificadores sepan que es seguro ignorarlo. Esa honestidad estructural es la clave: estos archivos pasan las comprobaciones de número mágico, se decodifican en visores reales y sobreviven a la validación de checksums, así que ponen a prueba de verdad los sistemas de subida que inspeccionan el contenido.
Una advertencia al probar subidas de imágenes específicamente: si el sistema vuelve a codificar las imágenes (como hacen la mayoría de subidas de avatares y fotos), el relleno se descarta durante esa recodificación y tu JPG de 5 MB sale diminuto al otro lado. Prueba los límites de tamaño antes de ese punto de recodificación, o usa ZIP o PDF, formatos que los sistemas rara vez reescriben. Ningún archivo se descarga de ningún sitio: los bytes se ensamblan en memoria y se entregan a tu navegador como un blob, por eso la generación es instantánea incluso con cientos de megabytes.