Conversor de color

Elige un color una vez y recíbelo en HEX, RGB, HSL y CMYK al mismo tiempo. Copia el formato que necesites.

¿Por qué tantos formatos?

HEX y RGB son los formatos web estándar, HSL es más fácil de razonar cuando quieres ajustar la luminosidad o la saturación, y CMYK es lo que esperan los flujos de trabajo de imprenta.

Cómo funciona

El valor hexadecimal se divide con una expresión regular en tres pares de dos dígitos y se interpreta en base 16 para obtener rojo, verde y azul de 0 a 255. HSL sigue la derivación estándar, y CMYK usa la fórmula de conversión simple: el negro (K) es uno menos el canal más fuerte, y cian, magenta y amarillo son lo que falta en cada canal tras descontar el negro. Los cuatro resultados se redondean a números enteros, por lo que convertir de un lado a otro puede desviarse un punto.

Trata el valor CMYK como un punto de partida, no como la verdad de impresión. Los colores de pantalla se definen en sRGB, y traducirlos a cobertura de tinta correctamente requiere un perfil de color ICC que describa la imprenta, las tintas y el papel concretos. Muchos colores de pantalla muy vivos quedan fuera de lo que el papel estucado puede reproducir.

Toda esta matemática corre en unas pocas funciones dentro de esta página; elegir un color activa aritmética local pura y cuatro actualizaciones del DOM. No se solicita ni se envía nada, algo que la pestaña Red confirma mientras haces clic en el selector.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el CMYK es solo aproximado?

CMYK es un espacio de color de imprenta y su aspecto exacto depende de la tinta y el papel concretos. Los valores aquí son una conversión estándar de RGB a CMYK, un buen punto de partida pero no un sustituto del perfil de color de tu impresora.

¿Para qué sirve HSL?

Hue (matiz), saturation (saturación), lightness (luminosidad). Suele ser más fácil crear una paleta de colores manteniendo el matiz fijo y variando la luminosidad o la saturación que adivinar valores RGB o hex directamente.

¿Guarda esto los colores que elijo?

No. Todo ocurre localmente en tu navegador y nada se guarda ni se envía a ningún sitio.